domingo, 29 de mayo de 2016

La daga de Tutankamón es extraterrestre



Según una investigación internacional, el hierro con el que se fabricó esta daga hallada en la tumba del faraón procede de nuestro planeta.

Al menos esa es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores, que han publicado los resultados en la revista especializada Meteoritics & Planetary Science.

De acuerdo a esta investigación científicos italianos en colaboración con el Museo Egipcio de El Cairo, el hierro con el que se fabricó una de las dagas halladas en la tumba del faraón egipcio procede en realidad de un meteorito.

El equipo de investigadores ha logrado confirmar y documentar el origen meteorítico del hierro de la hoja de la daga que perteneció a Tutankamón, zanjando así el debate existente durante años por muchos estudiosos sobre la introducción y expansión de la metalurgia del hierro en diferentes civilizaciones.

Gracias a una espectrometría de fluorescencia de rayos X han podido determinar con precisión la composición de la hoja de la daga. Las concentraciones de níquel y cobalto de la hoja son propias de los meteoritos de hierro.

Además, el estudio ha confirmado el alto valor que los antiguos egipcios daban a este metal para la producción de objetos preciosos.



Fuente. : 20minutos
Imagen :pinterest

El increíble centro astronómico mexicano que rastrea 'mensajeros del espacio'



El Observatorio de Rayos Gamma HAWC, situado en la seca tierra que rodea al volcán Sierra Negra, en Puebla, México, hace un año que trabaja con el objetivo de registrar y analizar los destellos de rayos gamma que se producen en el universo. Para ello, cuenta con 57 millones de litros de agua almacenados en tanques, provistos de sensores ópticos de radiación de Cherenkov, que se cargan a través del líquido.
La energía que monitorean desde el centro científico es expulsada por remanentes de supernovas o agujeros negros, entre otros, y queda registrada en un mapa celeste. Gracias a este proyecto, se pudieron registrar algunos objetos con partículas que emiten alta energía que jamás habían podido ser observados y que son llamados “mensajeros del espacio”, ya que traen información de partes lejanas del cosmos.
La vida terrestre está protegida de estas partículas gracias a la atmósfera y la ionosfera, que disminuyen el daño que pueden generar. Los resultados obtenidos en los mapas celestes ayudarán a los astronautas que realicen misiones a Marte y otros planetas; su estudio permitirá a los astrofísicos encontrar mejores formas de protegerlos en las misiones tripuladas.



Fuente: BBC
Imagen: Hawc Observatory