miércoles, 20 de julio de 2016

La misteriosa terrorífica historia del “árbol del diablo”



En la colina de Somerset, en el Oak Hammock Park, dentro del Municipio de Bernards en Nueva Jersey, se yergue en una amenazadora soledad un viejo roble de aspecto siniestro, con sus ramas abiertas hacia los cielos.
Los lugareños lo llaman “El árbol del diablo” (“devil’s tree” en inglés), pues la leyenda dice que bajo sus ramas se han registrado numerosos asesinatos, rituales satánicos y otros hechos de sangre.

LA HISTORIA :
Los relatos orales más antiguos de la región afirman que el árbol fue utilizado por el Ku Klux Klan de la región para “ajusticiar” a personas de raza negra o afroamericanos.
También entrando sigloXX se registró el caso de un granjero que vivía en las cercanías que se ahorcó en el mismo árbol después de matar a sus dos hijos. Rituales satánicos y que el asesino en serie Gerard John Schaefer, un ex policía conocido como “el carnicero de Blind Creek” que cometió múltiples crímenes de jóvenes a principios de la década del 70, violó, mutiló, ahorcó y enterró allí a dos muchachas junto al árbol, volviendo días después para cometer abominables actos de necrofilia con los cadáveres.
Además, se comenta que quienes han golpeado el árbol, se han burlado de él o incluso han orinado cerca de su tronco, han experimentado consecuentemente accidentes de tráfico o algún otro suceso nefasto.

¿Por qué nadie ha talado el árbol?

Se comenta que en una oportunidad las autoridades municipales locales decretaron que el árbol fuera derribado, pero los trabajadores encargados de hacer el trabajo no pudieron concluir su tarea. En primer lugar, las sierras eléctricas dejaron de funcionar inexplicablemente cuando los obreros se acercaron al árbol, y después, cuando volvieron a funcionar, los dientes de las sierras se rompieron cuando intentaron penetrar en aquella endemoniada madera.
Intentaron echar abajo el árbol con hachas, las hojas de metal se salieron de los mangos de madera tras los primeros golpes, por lo que finalmente se desistió de intentar talarlo. Desde entonces se asegura que el árbol del diablo tiene impreso el sello de la fatalidad y la muerte y se protege incluso a sí mismo, mandando mala suerte a quienes se atreven a ponerlo en peligro.
Por ello, los lugareños que afirmaban que las raíces se nutrían de sangre.



Fuente:
•Héctor Fuentes

El hombre chino que vivió 256 años "Li Ching-Yuen"



En 1933 Li Ching-Yuen, un anciano chino, falleció a la increíble edad de 256 años, dejando 180 hijos y sobreviviendo a 23 esposas.
En el mismo obituario se consignaba el consejo que el anciano solía dar a sus discípulos, amigos y conocidos para explicar su larga longevidad: “Mantén tu corazón tranquilo, siéntate como una tortuga y duerme como un perro”.

Li Ching-Yuen, médico, herborista y maestro taoísta chino que había viajado por todo su país para recolectar piedras y hierbas, y más tarde se dedicó a la “alquimia interior” mientras residía en el templo taoísta de Yu Qing.

Wu Chung Chieh, director del Departamento de Educación de la Universidad de Chengdu, afirmó haber encontrado registros que probaban que Li había nacido en 1677, además de un documento de 1827 donde se atestiguaba que el Gobierno Imperial Chino felicitaba a Yuen por sus 150 años de edad, además de un documento oficial posterior donde el mismo gobierno chino felicitaba a Yuen por su cumpleaños número 200. “Según los registros, Li enterró a 23 esposas y antes de su muerte estaba viviendo con su vigésimo cuarto matrimonio, una mujer de 60 años. Según otras fuentes, en 1928 se le acreditaba 180 descendientes vivos, que comprenden 11 generaciones, sólo en 14 matrimonios. Algunos testigos afirmaron que la vista de Li Ching-Yuen era perfecta, además de que las uñas de los dedos de la mano derecha eran extremadamente largas”.

Emigró a Kai Hsien Yang, donde recibió enseñanzas de algunos maestros taoístas de renombre que le enseñaron alquimia interna y chi kung (terapia medicinal de origen chino basada en el control de la respiración), arte secreto de cómo utilizar las hierbas para una vida larga y saludable. Al parecer, después de conocer los secretos de las artes marciales y las hierbas, Li Ching-Yuen llegó a vender las hierbas que coleccionaba. A la edad de 71 años, en 1749, Li se unió al ejército provincial del Comandante en Jefe Chyi Yeuh Jong, convirtiéndose en consejero táctico del ejército imperial y en practicante del Tao y de otras disciplinas de meditación y artes marciales.
Se retiró y pasó mucho tiempo en las montañas del Tíbet, donde siguió recolectando hierbas medicinales que, según decía, le ayudaban a mantenerse joven y saludable.

En 1927 Li Ching-Yuen fue invitado a un palacio de su región natal por el caudillo u general Yang Sen, amigo suyo, quien estaba muy interesado por la fuerza y juventud que tenía Li a pesar de su avanzada edad (250 años). En la residencia de este general le tomaron la única fotografía que existe de él. Pocos años después de regresar a su casa, Li fallecería por causas naturales. De inmediato el general Yang Sen ordenó que un equipo investigara su verdadera historia.

La increíble historia de Li Ching-Yuen, este longevo maestro chino tendría el honor de ser “el “hombre más viejo del mundo”, pues superó con creces a la persona más anciana que se conocía hasta la fecha, la francesa Jeanne Louise Calment, la cual vivió 122 años y 164 días.

Fuente:
• Guioteca
• The New York Times,